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Pequeños comerciantes sin un e-commerce eficaz para enfrentar la pandemia

Personas en el centro de Bogota al cerca estación transmilenio

El sector de San Victorino es uno de los más golpeados por las bajas ventas que obligaron al cierre definitivo de cerca de 30 mil negocios.

Con una aplicación móvil se podría enfrentar la crisis económica y mitigar los impactos causados por el Covid- 19, mejorando parte de las ventas e ingresos de los pequeños comerciantes del sector San Victorino en la ciudad de Bogotá, quienes se han visto afectados por los constantes cierres al comercio no esencial y por carecer de tecnología para ofrecer sus productos al mercado nacional.  

 

Desde el inicio de la pandemia comerciantes de San Victorino tuvieron que cerrar temporalmente sus establecimientos para enfrentar la enfermedad y evitar posibles contagios, desatando a la par, una innegable caída en las ventas, pérdidas de empleos en el sector, y una baja importante en la economía del país de un gran porcentaje de pequeñas y medianas empresas.

 

Una de las propuestas para superar la pandemia y apoyar el sector podría ser el diseño de una aplicación móvil para la comercialización de inventarios, que permita a los pequeños comerciantes vender sus productos, generar estrategias de comercialización a través de plataformas digitales, desde el fácil y libre acceso, y enfrentar la crisis a través de los nuevos ingresos en las familias que dependen del apoyo diario.

 

“Los pequeños y medianos establecimientos comerciales se encuentran actualmente en desventaja comercial para las grandes superficies o cadenas comerciales del país y no es precisamente por la diferencia de surtido o las amplias áreas de venta que tienen estos grandes establecimientos, sino por las alternativas de comercialización, incluido el uso de la tecnología en sus estrategias.

 

Una aplicación móvil ofrecería ventajas significativas para el comerciante, ya que habrá actualizado el inventario de su mercancía minimizando las pérdidas, mostrándole lo que tiene disponible y cuáles son los bienes que son más demandados… tiene una serie de ventajas estratégicas como la facilidad para realizar compras, el alto consumo a través de ellas y la posibilidad de ofrecer productos a un mercado objetivo”.

 

Según los docentes Astrid Prada y Jimmy Velandia, en su artículo “Mobile Application to Market Inventories of Small Merchants in the San Victorino Sector in Bogotá: A Strategy Against COVID” publicado en la serie de libros Artificial Intelligence, Computer and Software Engineering Advances (AISC, volumen 1327), con la implementación de un sistema automatizado se puede establecer un mejor margen de rentabilidad para el negocio, permitiéndoles tener un control de las entradas y salidas de los bienes, así como un registro detallado de las existencias de los productos.

 

“Las Pymes de los países de América Latina y el Caribe representan el 98% de la economía, siendo un factor importante en el desarrollo y generación de empleo, pero han sido desplazadas por las grandes tiendas debido a su falta de acceso a las nuevas tecnologías.

 

Según las cifras (encontradas en el desarrollo de la investigación) una aplicación móvil proporcionaría una solución que facilitaría el encuentro entre compradores y comerciantes de una manera virtual e interactiva… por otro lado, las ventas a través de solicitudes generarían un aumento significativo de los ingresos, lo que beneficiaría la economía del país y de las personas”.

 

Para los docentes del programa de Contaduría Pública de la Rectoría UNIMINUTO Bogotá Virtual y Distancia, es fundamental diseñar estrategias de la mano de la tecnología, como una alternativa para combatir la difícil situación económica que experimentan los pequeños comerciantes, sin exponer su salud y la de sus clientes, pero también crear canales de ayudas para permitir la recuperación del sector. 

 

“Para hacer frente a esta situación, las empresas tendrán que avanzar en la búsqueda de una mayor eficiencia y productividad. En ambos casos, el papel de las políticas es clave para generar estímulos y que las empresas se dirijan a productos de mayor valor añadido, cambien el consumo de energía, tengan una mayor interacción entre sí (eficiencia colectiva) e incorporen nuevas tecnologías”, destacaron en su artículo.