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Finanzas en pareja

Finanzas en pareja

Hablar de dinero con la pareja puede ser un poco controversial, ya que el tema puede causar malestares, disgustos o incluso puede convertirse en el detonante final de la relación.

Sin embargo, expertos afirman que es algo que se debe contemplar, ya que a fin de cuentas, la carga de deuda de la otra persona terminará influyendo en la economía familiar.

Si bien, no existe un manual para llevar las finanzas de manera correcta en un hogar o para administrar su dinero y el de su pareja de forma eficaz, es importante implementar un plan, saber cuáles son los ingresos de la otra persona y también preguntar por sus deudas.

Decidir cuánto aportará la otra persona es un reto, pues muchos optan por la idea de “50/50” conocido también como “mitad y mitad”, pero este podría ser un gran error porque muchas veces los ingresos no son igualitarios. Según la asesora financiera estadounidense Maggie Germano, fundadora y directora ejecutiva de la empresa consultora que lleva su nombre: "a cada pareja le funciona una fórmula distinta, pero es recomendable que el aporte a los gastos comunes sea proporcional a los ingresos que cada uno tiene".

Teniendo en cuenta esto, será más fácil organizar las cuentas para calcular el porcentaje que cada uno debería aportar al fondo común. Esa cifra podría ser calculada para cada gasto y será más sencillo repartir qué cuentas pagará cada uno, por ejemplo, uno se hace cargo del alquiler y el supermercado, mientras el otro corre con otros gastos que sean equivalentes a la proporción del aporte que le corresponde realizar.

Por otra parte, otro tema importante en las finanzas en pareja, es decidir sobre si compartirán las cuentas bancarias o noSegún Joanna Pepin, profesora del Departamento de Sociología de la Universidad de Búfalo en Estados Unidos, depende de las circunstancias si las parejas deben mantener el dinero separado o conjunto, además, añade qué: 

Si se comparten las finanzas, el que tiene ingresos más bajos puede tener acceso a mayores recursos financieros, pero la persona con ingresos más altos puede tener un mayor control sobre el dinero.

En definitiva, compartir cuentas bancarias con su pareja, le traerá tanto ventajas como desventajas.

Algunas de esas ventajas, como lo indican en BBC Mundo son: simplificar el pago de todas las cuentas, sin la molestia de tener que calcular cuánto le corresponde a cada uno; habrá menos probabilidades de encontrarse con "sorpresas desagradables" en relación con los gastos hechos por el otro y puede ser una muestra de confianza.

En cuanto a las desventajas, puede perder su independencia en términos del control de sus ingresos y gastos, uno de los miembros podría vaciar la cuenta bancaria o tomar una decisión unilateral, afectando las finanzas de ambos. Así no tendría que “pedir permiso” o “dar explicaciones” cada vez que se hace un gasto importante y no sentir que maneja su dinero desde el interior de una jaula.

 

Maria Alejandra Soto Hernández
Dirección de Comunicaciones
Rectoría Antioquia-Chocó