Nuevos sueños cumplidos con UNIMINUTO Centro Occidente
Con seis ceremonias de graduación desde el sur occidente de Colombia, el sello UNIMINUTO continúa fortaleciéndose en los territorios gracias a cientos de jóvenes que lograron su meta, convertirse en profesionales que transformarán al país.
Historias de perseverancia, alegría, lágrimas de felicidad y del logro de la meta, así se vivieron las seis ceremonias de graduación del 2025- 2 en Centro Occidente. Cali, Chinchiná, Buenaventura, Pasto, Buga y Pereira, vivieron momentos de júbilo con los ahora graduados y sus familias.
Las jornadas, realizadas en un ambiente solemne y cargado de gratitud, reunieron a familias, docentes y directivos, quienes acompañaron a los graduandos en uno de los momentos más significativos de su trayectoria académica. Cada ceremonia se convirtió en un espacio de reconocimiento al compromiso, la resiliencia y la perseverancia de quienes hoy celebran el logro de culminar sus estudios en la Universidad privada más grande de Colombia.
Para la Rectora de UNIMINUTO Centro Occidente, Ángela María Giraldo Quiceno, estas ceremonias representan la esencia de la misión institucional: “Cada estudiante que hoy se gradúa es testimonio de que la educación transforma vidas, abre caminos y hace posible que los sueños se conviertan en realidad. Este es el resultado de su esfuerzo, pero también de la dedicación de sus familias y del acompañamiento de nuestra comunidad académica”.
Los graduandos, en algunos casos, son la primera generación de profesionales en sus familias, y celebraron no solo un título, sino el cumplimiento de una meta que marcará su futuro laboral y personal. Historias de madres cabeza de hogar, jóvenes trabajadores, estudiantes de zonas rurales y profesionales que vuelven a las aulas para seguir creciendo, se entrelazaron en una jornada que reafirmó el valor de la educación como herramienta de transformación social.
Con la entrega de estos nuevos títulos, UNIMINUTO aporta al país profesionales íntegros, con visión social y preparados para enfrentar los desafíos del mundo actual. En cada Centro Universitario, los aplausos, los abrazos y las lágrimas de felicidad recordaron que la educación sigue siendo el vehículo más poderoso para alcanzar los sueños.