El Banquete del Millón llega al INPEC: una experiencia de reconciliación y esperanza
En los centros penitenciarios donde adelantamos programas educativos, se realizó una jornada simbólica que reafirma el compromiso misional de transformar vidas a través del servicio y la educación.
En un gesto profundo de solidaridad y sentido humano, la Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO llevó a cabo un Banquete del Millón simbólico en los establecimientos penitenciarios donde desarrolla programas de educación superior en convenio con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).
La actividad, inspirada en el legado del padre Rafael García Herreros, buscó recordar que “la única manera de amar a Dios es amar al hombre” y que el amor se hace vivo sirviendo. De esta manera, en un ambiente de reflexión y encuentro, personas privadas de la libertad, personal del establecimiento, docentes y estudiantes se reunieron para compartir un espacio de fraternidad, oración y compromiso.
Durante la jornada, los participantes expresaron en mensajes simbólicos sus deseos de transformación, perdón y servicio, los cuales fueron dispuestos en una gran cruz de El Minuto de Dios, como signo de esperanza y reconciliación.
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Este Banquete se desarrolló en el marco de la campaña nacional “Paratebueno y Medina nos necesitan”, que busca recaudar fondos para apoyar a las familias afectadas por el sismo del pasado 8 de junio. Desde los centros penitenciarios, la comunidad educativa de UNIMINUTO e INPEC se unió a esta causa, reafirmando que la solidaridad no tiene muros ni fronteras.
El convenio UNIMINUTO–INPEC, vigente desde 2016, promueve la educación como un camino de resocialización y esperanza. Gracias a esta alianza, más de 240 personas privadas de la libertad han tenido la oportunidad de adelantar estudios superiores en programas como Administración de Empresas, Comunicación Social, Trabajo Social y Licenciatura en Lenguas Extranjeras.
Los resultados son significativos: índice cero de reincidencia delictiva entre los egresados, creación de emprendimientos, participación en proyectos sociales y la reciente graduación de nuevos profesionales en los centros de reclusión La Picota y El Buen Pastor.
Hacer realidad El Banquete del Millón en el INPEC, es una muestra de que la misión de El Minuto de Dios deja huella en el corazón de las personas sin importar su condición y aún más, deja la siembra de que el servicio es la muestra más grande de transformación para la humanidad. Una vez más, a través de la educación, la fe y la solidaridad, UNIMINUTO y el INPEC continúan tejiendo historias de reconciliación y nuevas oportunidades, llevando el legado del padre Rafael García Herreros más allá de los muros.