Dar voz a las historias del territorio
Como parte de la iniciativa, las participantes fortalecieron sus capacidades para construir narrativas sonoras y contar sus propias experiencias. Las sesiones abordaron sus emprendimientos, raíces, infancia y experiencias de vida, al tiempo que generaron espacios de escucha e intercambio entre mujeres de diferentes territorios.
Una de las participantes destacó el impacto que tuvo el proceso de construcción de su relato:
“Después de grabar el podcast me di cuenta de que fui capaz de narrar cosas que nunca había comentado con nadie. Me sentí escuchada, me sentí valorada y comprendí que había superado muchas situaciones de violencia que marcaron mi vida”.
El proyecto articuló la experiencia de la UTB en el trabajo con el sector artesanal y los negocios verdes con la trayectoria de UNIMINUTO en la construcción de narrativas sonoras y audiovisuales, una combinación que permitió no solo investigar las experiencias de las participantes, sino también generar espacios para que fueran ellas mismas quienes contaran sus historias.
Para Andrés Vargas, investigador principal de UNIMINUTO, uno de los principales aportes del proyecto fue identificar el papel del liderazgo comunitario en la transformación de las realidades de las participantes y sus comunidades.
“Estas historias evidencian que, cuando existen capacidades de liderazgo en los territorios y se fortalecen desde el conocimiento, es posible transformar realidades. Muchas de estas mujeres han superado condiciones de pobreza, migración o conflicto armado y hoy lideran iniciativas que benefician a sus familias y a sus comunidades”, señaló Andrés.
Desde la Universidad Tecnológica de Bolívar, la investigadora principal Lina Marrugo Salas destacó que uno de los principales hallazgos fue reconocer que el emprendimiento artesanal trasciende su dimensión económica.
“Lo más revelador del proyecto es ver cómo el emprendimiento artesanal va más allá del aspecto económico, cómo estas mujeres se convierten en referentes en sus comunidades y cómo pequeñas acciones contribuyen a la sostenibilidad de los territorios, pero también a construir una paz duradera desde el cuidado de las personas, de la tierra y de las relaciones”, destacó Lina Marrugo.