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Unidos por La Virginia con voluntad

Grupo de 9 voluntarios y beneficiarios, en grupo. Mirando a la cámara en un plano general de pies a cabeza.

  • Damnificados por la ola invernal en la Virginia – Risaralda contaron con la presencia de UNIMINUTO y las ayudas de los voluntarios.

El pasado 18 de mayo el municipio de La Virginia sufrió una gran inundación a causa del desbordamiento del Rio Risaralda, afectando así a miles de habitantes de 18 barrios. Familias perdieron víveres, muebles, ropas y electrodomésticos, provocando esto una emergencia sanitaria, social y económica en dicho municipio.


UNIMINUTO, siendo fiel a sus raíces de amor y servicio por los más necesitados y haciendo un llamado a toda la comunidad universitaria, por medio del Voluntariado, coordinó el acopio de colchonetas, alimentos no perecederos, cobijas, ropa en buen estado, pañales, kits de aseo, medicamentos, entre otros, recibiendo grandes donaciones de estudiantes, docentes y administrativos. 


Desde la coordinación de Proyección Social se contactaron a aquellos estudiantes y egresados que se vieron afectados por la ola invernal y que viven en este municipio, direccionando así las donaciones a aquellas personas que requerían de una ayuda y un acompañamiento adecuado. Marcos Daniel ríos García, voluntario y estudiante de Comunicación Social, dijo:

 

“La situación nace de la empatía de la labor social que debemos hacer con la comunidad como estudiante UNIMINUTO, y en relación con nuestro prójimo, como un acto de apoyo hacia las personas que lo han perdido todo, teniendo empatía con amigos, personas cercanas y la comunidad en general”.


Es así como, el día 29 de mayo, administrativos y voluntarios hicieron entrega de todas las ayudas en el municipio de La Virginia, a egresados, estudiantes y líderes que harán la distribución efectiva de las ayudas; Marta Lucía Henao, auxiliar pedagógica, líder y madre comunitaria, dijo:

 

“Nosotros les ayudamos a direccionar las ayudas a donde deben llegar, porque han enviado muchas ayudas, pero no logran cubrir todas las necesidades y familias”, además expresó su agradecimiento: “Mil gracias a UNIMINUTO, se han puesto en los zapatos del otro ayudándonos, hoy por ti mañana por mí, esperamos que cuando lo necesiten, nosotros también podamos hacerlo”.


Finalmente, en esta labor en la que se resalta el don del servicio Javier Hernández Rodríguez, voluntario internacional, hizo una invitación a todos para ayudar al prójimo, reflexionando así:

 

“ser voluntario no es tener y dar, ser voluntario también es ser humano, acompañando, ayudando, escuchando. Por ejemplo, no es comprar todos los mercados, es organizarlos, traerlos, entregarlos, como lo hemos hecho hoy en La Virginia”.

Mujer carga al hombro bolsa blanca con ayudas para damnificados