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Empoderamiento femenino, una apuesta de “guadua” para el postconflicto

 

 

Durante años, el papel de la mujer ha sido vulnerado en muchos aspectos, entre ellos se encuentra la educación, la política, las actividades laborales, la opinión pública y muchos más. En Colombia, la mujer y, en especial la mujer rural, tuvo que padecer las consecuencias de los actos subversivos y del conflicto armado (Violencia sexual, maltrato verbal y físico, explotación, entre otros). De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la mujer ha sido violentada por los actores del conflicto armado, como estrategia de guerra para herir a sus enemigos. (ABColombia & U.S. Office en Colombia, 2017).


La provincia de Rionegro, fue una de las regiones que tuvo mayor presencia de grupos subversivos y al margen de la ley en el departamento de Cundinamarca. Consecuentemente, la mujer en esta zona también sufrió de violencia y de maltrato, lo que se evidencia en la actualidad por medio de indicadores clave de empoderamiento como la baja apropiación del territorio, la baja participación en las actividades agropecuarias productivas y en espacios comunitarios decisorios.


Pese a lo anterior, el país atraviesa actualmente una era de construcción de paz, en la que se busca la reparación de las víctimas del conflicto armado , primordialmente, la reparación de las mujeres.  El Parque Científico de Innovación Social (PCIS) - UNIMINUTO, desde el área de Cadenas Productivas – Guadua, realiza un aporte a ésta reconstrucción y reparación, a través del proyecto Guadua para la Paz

 

¿Cómo lo hace?

 

Inicialmente, con las actividades de Línea de Base del proyecto, se logró identificar que en los municipios de Pacho, Yacopí, Topaipí, El Peñón y La Palma (Lugares objeto del proyecto), los actores informantes coinciden afirmando que, para lograr un verdadero aprovechamiento de la guadua, superar la condición de víctima de conflicto y contribuir a la construcción de una verdadera paz, es necesario aumentar el papel de la mujer en los aspectos sociales, económicos y ambientales.


Posteriormente y, gracias a el Árbol de alternativas, una de las metodologías de Innovación Social  utilizadas, se pudo construir junto con la comunidad de éstos municipios algunas soluciones. Ellos proponían que, para aumentar la participación de la mujer en las labores del campo, era necesario identificar y potenciar sus principales cualidades y destrezas, principalmente en las artesanías, a través de talleres. De ésta manera se puede utilizar la materia prima de la guadua, aumentar la participación de la mujer y mejorar notablemente la economía de los hogares.  


A pesar de que el proyecto se está ejecutando en su fase inicial, los resultados anteriormente nombrados, son un buen indicador y demuestran que la articulación entre comunidad – academia es y será una relación necesaria para trabajar armoniosamente. Así mismo, se evidencia que los recursos naturales pueden traer consecuencias positivas a contextos sociales y económicos, no netamente ambientales.