Evangelización y Misión

La línea MISIONERA, realiza la misión institucional, anunciando la buena nueva del AMOR por medio de programas y acciones de voluntariado para ejercer misericordia, en el servicio a los demás.

 

El documento de Aparecida (2007) presenta la vocación como la primera acción del llamado evangelizador, la comunión como el segundo, la formación el tercero y la misión el cuarto y último. Una dinámica acertada en cuanto que no puede haber misión sin vocación, ni tampoco la formación y la comunión son inmediatos en la evangelización.

El primer llamado conduce a la comunión, vivir la fe en y con los hermanos, formarse con el objetivo de trasmitir en la misión lo aprendido en el discipulado. El discipulado no puede escindirse de la misión son dos movimientos imbricados, de allí el título de la Conferencia General: Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que todos los pueblos en Él tengan vida.

La pastoral universitaria dialoga y se abre al conocimiento de la universidad buscando enriquecerse de él. Pero como se entra a la relación con los otros desde un horizonte de sentido determinado, no puede dialogarse desde la neutralidad o renunciando a las creencias, para tener un acercamiento más puro a los otros, no porque eso es irenismo.

La pastoral no debe tener miedo de anunciar a Jesucristo, proponer su vida como modelo, y plenitud de lo humano. Él dijo ser el camino la verdad y la vida, desde el misterio de la encarnación la vocación es a la vida divina, el mensaje de la evangelización es Él mismo, la formación es purificada y re direccionada hacia su fuente originaria, y es Él quien envía a la misión.

No puede el misterio de lo divino ser oculto para congraciarse con posturas ateas, se dialoga en y desde Cristo. Escuchar no es renunciar a lo propio, y la comprensión no es aceptación. El diálogo entre el misterio de Cristo y el ser humano es mutua fecundación:

Activar el dinamismo espiritual del sujeto y ayudarle a alcanzar la libertad ética que perfecciona a la psicológica. Se corre el peligro de responder a aspiraciones transitorias y superficiales, y de perder de vista las exigencias más profundas del mundo contemporáneo... Cuando hablamos  de educación cristiana, por tanto, entendemos que maestro educa hacia un proyecto de ser humano en el que habite Jesucristo con el poder transformador de su vida nueva, no se concibe que se pueda anunciar el Evangelio sin que este ilumine, infunda aliento y esperanza, e inspire soluciones adecuadas a los problemas de la existencia; ni tampoco que pueda pensarse en una promoción verdadera y plena del ser humano sin abrirlo a Dios y anunciarlo a Jesucristo. (Aparecida, 2007, n. 330.333).

La línea de acción misionera es llevada a cabo en UNIMINUTO a través de las catequesis sacramental, retiros espirituales, minutos de vida, la preparación para la Jornada Mundial de la Juventud, lectura orante de la Sagrada Escritura oración en las dependencias, oración en las ceremonias de grados, grupos de oración, ministerios de música, participación del área de pastoral en las inducciones... Lo que se intenta lograr es el anuncio de Jesucristo en el ámbito universitario.