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Sonríe, lo mejor está por venir

En este tiempo que vivimos y en el que podemos experimentar sentimientos como negatividad, tristeza, angustia, etc. podemos plantearnos un tiempo para reflexionar a la luz de palabra de Dios sobre las cosas más esenciales para nuestra vida. Muchas veces tales sentimientos mencionados pueden sobrevenirnos por la preocupación acerca del futuro y de lo que con este vendrá. Es por esto que, deseamos compartir contigo este mensaje que te permita enfocar la mirada a las cosas más esenciales, para que descubras en ellas una nueva perspectiva hacia el futuro.

Ahora bien, lo primero que podemos decir es que una actitud de confianza ante las situaciones adversas es: sonreír. Puedes pensar que esto suene extraño, ¿Cómo puedo sonreír si no veo lo que necesito? ¿Cómo puedo sonreír si estoy teniendo esta dificultad? Y en realidad la invitación no es a la sonrisa por la sonrisa. Sino a la posibilidad de generarnos tranquilidad ante estas eventualidades, sobre todo para tomar buenas decisiones. Pero además para pensarnos lo que Dios nos propone en su palabra. En ese sentido, te compartimos algunas razones por las cuales sonreír y anunciar que lo mejor está por venir:

  1. Tienes lo esencial.  El Espíritu de Dios me ha hecho, y el aliento del Todopoderoso me da vida. Job 33, 4. Hay algo esencial que tenemos tú y yo y es la propia vida, una vida que nos ha sido dada en gratuidad. Dios nos continúa creando, nos continúa alentando a seguir adelante. Si puedes pensar que esto es lo más esencial que tienes, ya lo has pensado todo. Tu vida es una posibilidad de transformación no solo para ti sino para los que te rodean y un regalo que proviene de Dios, es él quien te la ha dado. En ese sentido, nuestra vida es nuestro principal material para construir el futuro y hacerlo con Dios.

 

  1. Dios te ha dado paz. Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo. Juan 14, 27 Dios mismo a través de su hijo nos ha capacitado con esta paz, pero no como sinónimo de ausencia de problemas. Si no como una forma de vida, es por esto que Jesús dice que tal paz no es como la del mundo, efímera, atada a personas o cosas. La paz que nos garantiza Dios es una concreta: Dios mismo con nosotros, es por esto que la invitación posterior es a no angustiarse, ni a tener miedo. Una paz como hemos dicho en otras ocasiones que sobrepasa nuestro entendimiento, es decir, que nos permite ampliar la perspectiva.

 

  1. Tienes una nueva perspectiva del futuro. Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. Jeremías 29, 11 La perspectiva nueva que tenemos de la paz que nos da Dios en medio de las preocupaciones o dificultades es la que nos permite ampliar la perspectiva acerca del futuro. Pero adicionalmente, la fe puesta en dirección de las promesas de Dios, concretamente en que él conoce nuestra vida y tiene un panorama más claro de lo que nos está ocurriendo nos abre una nueva posibilidad. En ese sentido, confiamos plenamente en Dios que el futuro estará lleno de esperanza porque él mismo nos lo ha dicho, muy a pesar de lo que hoy podamos ver a nuestro alrededor.

 

Jair Olascoaga Lerma

Profesional de Pastoral