Voces UNIMINUTO

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El arte de enseñar cuando creces con la institución

27 de mayo de 2019

El crecimiento personal y profesional de un profesor alineado con la misión institucional de UNIMINUTO y sus creencias, en mi caso, se unieron para hablar de una educación “del Ser y para el SER”, siendo esto lo que me enamoró y se convirtió en parte de mi bitácora de vida. Hace 13 años me vinculé al sistema UNIMINUTO y al Centro Regional Zipaquirá hace 10 años; es el compartir y vivenciar la identidad misional de la Obra Minuto de Dios, cuyo proceso no se permea desde el día a día por la operatividad, sino que se interioriza una vez que como profesor se asume el reto permanente hacia el servicio por el otro y el acompañar un cambio de vida, lo que me ha sostenido todo este tiempo.

El Centro Regional Zipaquirá ha tenido un crecimiento exponencial, avasallador y visionario bajo el enfoque de región, que ha puesto a toda la comunidad académica en una marcha constante como agentes de cambio y dinamizadores de procesos comunitarios, culturales, técnicos, científicos, ambientales, empresariales y de incidencia política, que han generado impacto positivo frente al desarrollo local de varios municipios irradiados por la oferta académica de la Institución y  el talento innato de toda una comunidad  profesional, que en su mayoría actúa  por convicción.

Esta vivencia ha permitido poder valorar cada momento de mi ámbito laboral, algunos desde la presión de trabajo, desaciertos y muchos más desde la euforia y pasión por el poder trasmitir, servir, aprender, desaprender, reflexionar, enseñar y participar activamente de todos los escenarios propuestos para visibilizar nuestra presencia en el territorio, al cual le urgía un modelo de formación diferente, incluyente y que tuviera la capacidad de tratar a cada estudiante como un Ser y no como un código más… es la lectura que he podido hacer. Por supuesto, existe una riqueza humana y espiritual que ha podido generar la estabilidad, armonía y balance que todo sistema requiere por su complejidad.

Quiero resaltar que quienes logran crecer y potencializar el arte de enseñar en nuestra institución, se quedan, porque encuentran identidad en la ejecución de una ardua labor desde la vocación. Esto se estructura desde el momento en que nos vinculamos y se nos asignan responsabilidades directas, que nos permiten formarnos y crear una disciplina, calidad, exigencia y ser mejores seres humanos.

Finalmente, el arte de enseñar en el Centro Regional Zipaquirá ha permeado a muchos de mis compañeros y a mí, en la reflexión permanente del poder del cambio, al permitirnos aplicar la Praxeología en nuestra vida, como una educación experiencial; por lo tanto, la invitación desde el quehacer como profesores es trascender en el ejercicio, logrando “Caminar la palabra” desde nuestro ejemplo y constancia, como compromiso hacia una comunidad que espera demos lo mejor.

¡Solo me resta un agradecimiento infinito por este crecimiento, bendiciones!


Martha Lizzy Rojas García
Profesora Ingeniería Agroecológica
entro Regional Zipaquirá