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Los directivos de UNIMINUTO Sede Principal trabajando por el fortalecimiento del Espíritu de Servicio a través de acciones de voluntariado

“El verdadero siervo se goza sirviendo, porque lo hace por gratitud y por amor a Dios” Efesios 6:7. Con esta frase inició el pasado 12 de junio, el propósito en la Sede Principal de UNIMINUTO de trabajar con el equipo directivo en el fortalecimiento del Espíritu de Servicio, como sello distintivo de los colaboradores que hacemos parte de esta familia. Propósito construido por varias unidades de la Sede que, trabajamos juntas, movidas por el llamado que tenemos como institución, pero, sobre todo, por el sentimiento de solidaridad, servicio y unión que nos caracteriza.

El 11 de julio iniciamos con un ejercicio de sensibilización con directores y subdirectores, apoyado por la Fundación ANDI, en el cual se resaltó la importancia de comprender que vivimos la realidad desde lo que somos, desde nuestra experiencia y, por tanto, la percibimos de formas distintas; la importancia de ponernos en los zapatos de los otros, para aprender a ser solidarios, dar y reconocernos desde la reciprocidad. El taller que realizamos nos ayudó a tomar consciencia de nuestra presencia y responsabilidad de habitar un mundo justo.

Durante esta actividad aprendimos sobre la importancia de vincularnos activamente con las labores del voluntariado que desarrolla la Institución, en cabeza del Centro de Educación para el Desarrollo CED, como acciones que nos permiten servir y trabajar juntos en la búsqueda de una justicia social y en la dignificación de la vida en su plenitud. Aprendimos que cuando decidimos ser voluntarios, quienes más recibimos somos nosotros, porque salimos de nuestro contexto y nos damos cuenta que hay muchas cosas más allá de lo que habitualmente vemos. Este taller nos sirvió para sensibilizarnos y motivarnos a realizar nuestra primera experiencia de voluntariado como equipo, la cual tuvimos la oportunidad de realizar ayer 18 de julio, en la Asociación de Agricultores Urbanos AAgrubachue, ubicada en la Localidad de Bosa.

Salimos a las 7:30 a.m. de la Sede Principal y nos dirigimos al lugar en el que nos estaban esperando con los brazos abiertos y con mucha expectativa por lo que recibirían por parte del equipo. Nos dieron la bienvenida e introdujimos la jornada diciéndonos, entre todos, una palabra que pudiéramos apropiar durante el resto del día: amor, alegría, compasión, servicio, amistad, resiliencia, compromiso, responsabilidad, entre otras. Nos contextualizaron sobre la historia de AAgrubachue y sobre el apoyo que UNIMINUTO les ha brindado por cerca de dos años, a través del CED, y que muy poco conocíamos.

Nos dividimos en grupos de trabajo y, al llegar a la huerta, nos indicaron el apoyo que necesitaban. De esta forma, cada equipo fue aportando en una labor específica para el fortalecimiento de la iniciativa de la Organización, desde la adecuación de algunos espacios que revitalizan y motivan la apropiación del territorio, el encuentro de las comunidades y el tejido social, a partir de prácticas de agricultura urbana. En esta experiencia nos acercamos a algunas labores que promueven la producción de alimentos limpios, el proceso para la preparación de compost, de abonos líquidos e identificación y siembra de plantas nativas. También apoyamos en la adecuación de la zona de compost y el techo, y en la señalización del espacio.

Indudablemente fue una experiencia que nos confirmó lo que ya nos habían contado durante el taller de sensibilización inicial: cuando hacemos labor de voluntariado, quienes más recibimos somos nosotros. Pusimos al servicio de esa comunidad nuestras manos y recibimos muchos aprendizajes para el trabajo que hacemos en el día a día en UNIMINUTO y para nuestra vida. Indudablemente nos impactó positivamente en nuestro hacer, pero sobre todo en nuestro ser.

 
Voluntariado con Directivos

Al final de la jornada, recibimos muchas muestras de gratitud por parte de las familias que subsisten de lo que produce la huerta y también nos quedó un aprendizaje adicional: cuando nos unimos como institución, sumamos esfuerzos y trabajamos en equipo, alcanzamos grandes cosas… podemos realmente vivir nuestra misión como miembros de esta maravillosa familia. Algo definitivamente invaluable es que UNIMINUTO sigue haciendo presencia en la Asociación, a través de la acción voluntaria de ocho personas, entre estudiantes y graduados de la Institución.

Invitamos a todos los colaboradores del Sistema a que se unan a estas experiencias de voluntariado. Desde la Sede Principal hoy podemos dar fe de la grandeza de nuestra misión y del valor que nos dan los que nos miran desde el otro lado, valor que nos hemos ganado a través de lo que hacemos y que a veces nosotros mismos desconocemos.

UNIMINUTO Sede Principal, ¡Juntos lo Hacemos Posible!