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10 consejos prácticos para afrontar esta crisis o cualquier otra

Ante la sobre-exposición de noticias, ya al punto de llegar a la “infoxicación” (término acuñado a la sobrecarga informativa) omitiré el contexto noticioso de cómo llegamos a esta crisis global llamada Coronavirus o Covid-19, y voy centrarme en algunos pasos a seguir para las organizaciones y para las personas en momentos de crisis.

 

Por: Natalia C. Camacho Docente  Especialización en Comunicación Estratégica para las Organizaciones - ECEO Corporación Universitaria Minuto de Dios - UNIMINUTO

 

Es importante reconocer que no tenemos en la historia reciente un caso similar, estamos “escribiendo” una historia sin precedentes, que comenzó como una emergencia de salud y ahora se extiende a una crisis social y económica de dimensiones nunca vistas, y que definitivamente cambiará la manera de operar todo el planeta. En palabras de Deepak Chopra: “Todos los grandes cambios vienen precedidos por caos”.

No obstante, no es momento para preocuparse, hay que ocuparse.  Tal como lo señaló esta misma semana Mario Riorda, académico, docente, politólogo e investigador argentino, “Hay que diferenciar entre gestionar una comunicación de riesgo y otra de crisis". "La primera busca modificar comportamientos y hábitos, la segunda ya se habla de magnitud y consecuencias". Nuestros países aún están gestionando el riesgo, aún no estamos en crisis como China o Italia. Dicho lo anterior, comencemos la Guía Práctica:

1. Convoca a tu comité de crisis, si no tienes uno en tu organización, es lo primero que debes atender para que evalúen los riesgos que tienes como organización. Los mismos se encuentran en el marco legal con los trabajadores, en el sistema de salud y seguridad en el trabajo, en los sistemas que tengas de calidad, seguridad de la información, riesgos financieros, entre otros. De ahí la importancia de tener equipos multidisciplinarios.

2. Activa los protocolos de crisis, si aún no los tienes. Además de que es urgente que los comiences a hacer, como prioridad número uno, una vez termine la contingencia, los debes tener escritos, aprendidos y comunicados para toda la organización.

3. Comunica claramente las acciones de contingencia, la gente antes de palabras lindas quiere sentir gestión, que se estén tomando medidas. La comunicación sin gestión, no hace sentido y puede poner en riesgo la reputación de la organización. Evita replicar comunicaciones de pánico, ya para eso tenemos la realidad.

4. Actúa con rapidez. No es tiempo para demorar y aplazar las decisiones que involucran o ponen en riesgo al negocio o los trabajadores. Imagina si se está incendiando una sala, nadie espera que hagas una convocatoria para que a través de los votos lleguen a un consenso. Aquí lo mismo, ante una crisis, el tiempo es aún más valioso.

5. Evita silencios organizacionales prolongados y centra ojalá en un solo vocero las comunicaciones. Nada hace más ruido que ver que los líderes no están de acuerdo, así como en una familia cuando papá y mamá dan ordenes encontradas. 

6. Coherencia con lo que decimos y lo que hacemos. Es de las cosas más difíciles para practicar, pero cuidando los detalles creamos un impacto positivo. Si como empresa decimos que todos en casa, desde el gerente en adelante, reuniones virtuales. Si decidimos que mantenemos los horarios, darle orden a los mismos hará sentirnos seguros. Si decimos que nuestras plataformas están disponibles, validar que esa promesa la podamos cumplir. Lo mismo aplica para los negocios de e- comerce, es el momento de “brillar” si tienes toda la cadena de valor alineada.

7. Gestiona las emociones. El miedo y el pánico son emociones complejas de manejar. Típicamente políticos y líderes en general no saben cómo hacerlo y toman el peor camino: ignorarlas. De manera, que establece comunicación con la gente y piensa qué acciones concretas podrían mitigar esas emociones. Por ejemplo, anunciar que no habrá despidos (si eso lo vas a poder sostener, recordemos el punto anterior). Otro punto puede ser que dispondrás tecnología para realizar los trabajos virtuales, etc. usa la creatividad.

8. Aislamiento social, no significa distanciamiento humano. Puedes establecer reuniones y herramientas para hacer seguimiento de tus equipos de trabajo y para el caso de los hijos igual. Hoy la tecnología está de nuestro lado, estas son algunas de las herramientas que puedes usar: Google calendar (organiza tu calendario y el de tu equipo), Slack (mensajería interna profesional y así no saturamos whatsapp), Asana (gestión de proyectos), Zoom (videoconferencias), Dift Video (para hacer tutoriales), nuestra maravillosa herramienta Blackboard y Collaborate (para dar nuestras clases) solo poner un par de ejemplos, hay cientos.

9. En la intersección del caos y el orden se encuentra la innovación. Si usas la inteligencia racional y emocional de esta crisis saldrás fortalecido. Encuentra un lugar que hoy esté vacío para ocupar desde lo que haces en tu negocio o de tus talentos como persona. Pregúntate qué necesidad o como ya casi lo tenemos patentado en nuestra Especialización, gracias a mi apreciada colega Olga Gutiérrez, “qué le duele a tu organización”, a tus empleados o tus clientes. Inspírate en ejemplos globales como Louis Vuitton, que dispuso sus plantas para hacer geles antibacteriales en medio de la pandemia. Ejemplos de empresarios colombianos como Arturo Calle que anunció sostener a sus 6mil empleados a pesar de tener las tiendas de ropa cerradas o Crepes and Waffles, que además de sostener a todas sus mujeres cabezas de hogar en sus empleos, distribuyó todos los alimentos del restaurante para que ellas puedan alimentar a sus familias mientras todo está cerrado.

10. Cuídate y cuida a los tuyos. Nada más potente que liderar con el ejemplo. Comienza tú como persona, sin importar si lideras a una familia, una comunidad, un área de trabajo o una organización, comienza por ti. Esto significa no sólo cuidar tu salud física, también tu salud mental, es un llamado para todos como humanos a volver al centro, al centro de nosotros mismos, a practicar la empatía. Solo por un minuto detente a pensar cuanta gente no tiene comida, no puede lavarse las manos. Tienes papás o abuelos dentro de la población vulnerable, piensa en ellos. Piensa en quien vive solo, para que le preguntes cómo está, cómo la está pasando. Si no eres profesional en salud evita opinar tanto del virus como de las consecuencias, hacerlo sin saber contribuye al pánico. Burlarte de ello con memes y demás, contribuye a que naturalicemos el caos y el peligro, que tampoco es conveniente, de manera que trata de ocupar el camino del centro, de la objetividad, y la cordura hasta donde te sea posible. 

 

Estamos todos en esto, sin diferencias de ninguna índole. Depende de todos que salgamos fortalecidos o fracasemos en el intento. ¡Ánimo! que aprender y desaprender hace parte del quehacer humano y es factor fundamental para salir de esta o de cualquier crisis.