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El Reino de Dios: experiencia de felicidad

El Evangelio de Mateo nos presenta en el capítulo cinco el conocido “Sermón de la montaña”. Este sermón es el primero de los cinco discursos que Mateo pone en boca del Maestro. Este sermón inicia con las bienaventuranzas. Para el papa Francisco ellas “son ese nuevo día para todos aquellos que siguen apostando al futuro, que siguen soñando, que siguen dejándose tocar e impulsar por el Espíritu de Dios”. Dejarse tocar e impulsar por el Espíritu de Dios no es otra cosa que experimentar a Dios, verlo plenamente y descubrir en la vida de cada día, su manera particular de Reinar.

Nosotros ¿cómo podemos experimentar el Reino de Dios y al Dios del Reino? ¿Cómo podemos dejarnos tocar e impulsar por Dios? Creo que la bienaventuranza del versículo ocho nos da una respuesta hermosa: “Dichosos los limpios de corazón porque verán a Dios”. Dicho de otro modo, felices aquellos que tienen un corazón limpio: sin odios, engaños e intereses ambiguos. Ellos ven a Dios porque en su corazón hay espacio para el amor, es decir, para todo lo que viene de Dios.

Recordemos que en griego el significado teológico de Kαρδια (corazón) es el «lugar» de la persona donde se realiza el encuentro con Dios. Por tanto, tener un corazón limpio y libre para amar, implica tener un corazón con espacio para Dios, su amor y su proyecto (su Reino).  Hoy, cuando se nos anuncia que la felicidad esta en poseer personas, cosas, seguridades, el grito de la bienaventuranza nos dice: tengan un corazón sencillo y humilde. Justamente, estas son las dos categorías con las que Jesús se refiere así mismo: “Aprendan de mí que soy sencillo y humilde de corazón”.  ¡Hermoso! Jesús se encuentra con Dios, lo experimenta, lo puede ver porque su corazón es sencillo y humilde. Además, no olvidemos que estos dos términos son empleados para definir y calificar a los pobres. Él asume la actitud religiosa del «sencillo y humilde de corazón». A diferencia de lo que se decía en su época: cumple todo, apréndete de memoria la ley, excluye a todo el merezca ser excluido. Así serás justo y Dios te recompensará. Jesús descubre que la manera de reinar de Dios es distinta, un breve latido tras las dificultades y alegrías cotidianas. Por eso no duda en decir que el Reino de Dios está “en medio de ustedes y dentro de ustedes” (Lc 17, 21).

 

Según la teología de Mateo, esto le hace feliz y nos hace felices. Felices aquellos que experimentan el Reino de Dios y al Dios del Reino desde un corazón limpio porque actúan con libertad y creatividad (cf. 1 Timoteo 1,5; 1 Pedro 1,22). Felices aquellos que dejan espacio para que el amor de Dios, como una semilla, crezca y de frutos. Aquellos que viven desde la sencillez y la humildad, a ejemplo de Jesús, ven y experimentan a Dios, “no el Dios duro y rígido que predicaban los fariseos sino el Dios amor, el Padre de Jesús, que está siempre presuroso en búsqueda de sus pequeños. El Dios que se conmueve hasta las lágrimas. El Dios que hace fiesta porque nos ha encontrado. El Dios para quien somos valiosos e importantes” (Fidel Oñoro, cjm).

Finalmente, esto es lo que le permite a Jesús encontrarse (ver) a Dios en las personas menos pensadas y alegrarse por descubrirlo latiendo en sus corazones: Mujer, ¡qué grande es tu fe! (Mt 15,28); ante el centurión romano, admirado, dice a la gente: Les digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande (Lc 7,9). Su corazón limpio (sencillo y humilde) le permite alegrarse cada que vez que experimenta a Dios y su manera de reinar en medio de los suyos.

Me parece que nosotros, cristianos o no, seremos felices si somos capaces de vivir con un corazón sencillo y humilde, conectado con lo esencial de la vida; y desde este corazón viviremos la experiencia profunda de Dios (verlo) en cada acontecimiento cotidiano como presencia porque, a fin de cuentas, la espiritualidad “no es pensar en Dios sino sentir a Dios como el Vínculo que pasa a través de todos los seres, interconectándolos y constituyéndonos, a nosotros y al cosmos”.[1]
 

[1]Leonardo BOFF, "¿Qué es El Espíritu?," Portal De Los Servicios Koinonía,  

https://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=039.

 

 

Marco Enrique Salas Laure

Invitado Especial 


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