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Ánimo, lo estás haciendo bien

En este tiempo de cuarentena en el que se nos ha pedido permanecer en casa lo más que se pueda, algunas personas están experimentando días muy difíciles, sobre todo a nivel emocional y psicológico. Es por esto, que deseamos compartir contigo buenas noticias. De eso se trata el evangelio de Jesús, un evangelio lleno de buenas noticias.

Desde esta perspectiva, logramos comprender cómo la vida comunitaria puesta en reflexión nos permite descubrirnos como hermanos y cercanos, aun cuando no podemos estar cerca físicamente. Esa misma fuerza es la que nos lleva a decirte: ánimo, lo estás haciendo bien.

Sabemos que estás poniendo de tu parte, que estás dando tu mayor esfuerzo, todo lo mejor de ti. Por eso queremos animarte a que no desfallezcas, a tener siempre la mirada fija en Jesús que es nuestra ayuda y a contemplar en él la buena noticia que nos da: lo estás haciendo bien porque él está de tu lado.

Ahora bien, seguro tendrás días muy difíciles, llenos de dudas, de ansiedad y de inquietudes. Queremos decirte que no te agobies, es normal que vivamos estos sentimientos, está bien pasar por ellos. Lo que no podemos permitirnos es quedarnos en ellos y que ahí se aniden ideas, decisiones y pensamientos negativos. Por esta razón, queremos compartir contigo algunos consejos para levantar el ánimo si llegaras a sentirte decaído o decaída:

  1. Vuelve a la fuente: Reflexiona acerca de las cosas que son tu motivación, Dios, personas, familia, propósitos, proyecto de vida y vuelve sobre eso. No hay mejor lugar que la fuente de nuestra vida para recuperar las fuerzas.
  2. Analiza la realidad: Sé consciente de la situación real que vivimos, de todo esto hay cosas que no están bajo nuestro radio de acción, es por eso que no debes sentirte culpable de las cosas que suceden. Así mismo, esto te da la capacidad de ampliar la perspectiva y tener un panorama más claro de lo que sí está en tus manos.
  3. Verbaliza: Decide contar lo que sientes, no dejes que las palabras se unan a tu garganta. Por lo general, cuando no verbalizamos como nos sentimos podemos somatizar tales sentimientos en enfermedades. Es por esto, que te invitamos a contarle a tus familiares y amigos cómo te estás sintiendo.
  4. Agradece: Da gracias por las cosas que sí tienes, eso hace que tu perspectiva se amplíe y puedas identificar con qué cuentas y con qué puedes avanzar.
  5. Oriéntate: Busca ayuda, puedes acudir a un profesional y encontrar orientación, no hay nada malo en tener una mano amiga que nos pueda aportar profesionalmente a nuestra búsqueda de la felicidad.

 

Jair Olascoaga Lerma

Profesional de Pastoral


Comunidad